Suiza no baja la guardia. Tras la histórica victoria de Nemo en 2024 y el sólido Top 10 de Zoë Më en 2025, el país helvético llega a Eurovision 2026 en Viena con una de las propuestas más valientes y artísticamente maduras de la edición. La elegida es la talentosa Veronica Fusaro, quien con su tema «Alice» promete sacudir conciencias bajo los focos del Wiener Stadthalle.
Si buscas una canción que combine un sonido impecable con una narrativa poderosa sobre los límites y la identidad, Veronica Fusaro es la artista que debes seguir. Aquí te contamos por qué «Alice» es mucho más que una canción de pop alternativo.
¿Quién es Veronica Fusaro? La joya de Thun que conquista Europa
Veronica Fusaro es una de las cantautoras más respetadas de la escena suiza actual. Con una carrera forjada en escenarios de todo el mundo —llegando incluso a abrir para la leyenda Mark Knopfler—, Veronica ha perfeccionado un estilo que ella misma denomina «organic pop». Su voz, cargada de matices y una calidez única, es su mayor herramienta para conectar con el público.
Lo que hace a Veronica una competidora temible es su autenticidad. Su álbum más reciente, Looking For Connection (2025), ya nos daba pistas de su capacidad para explorar la psicología humana. Su selección interna por parte de la SRG SSR no fue una sorpresa para los críticos: Suiza buscaba calidad, mensaje y una intérprete capaz de dominar el escenario con pura emoción.
«Alice»: Un relato de sombras y silencios
La canción «Alice» es una pieza de pop alternativo con tintes de rock industrial que destaca por su atmósfera cinematográfica. Pero lo que realmente la separa del resto es su trasfondo lírico.
¿Por qué «Alice» es la propuesta más comentada de 2026?
- El Mensaje Oculto: La canción aborda el tema de la obsesión y los límites que se cruzan silenciosamente bajo la apariencia de afecto. Como ha explicado la propia Veronica, «Alice» nunca llega a hablar en la canción; es una voz externa la que habla por ella, simbolizando la pérdida de control y la violencia psicológica.
- La Producción: Coescrita con Charlie McClean, la versión para Eurovision es más cruda y directa que la original del álbum. Los bajos pulsantes y la tensión creciente crean una sensación de urgencia que mantiene al espectador en vilo durante los tres minutos.
- Dirección Artística de Élite: Suiza ha vuelto a confiar en Fredrik “Benke” Rydman (el genio detrás de The Code, Cha Cha Cha y Heroes) para la puesta en escena. Se espera un despliegue visual que juegue con la perspectiva y las sombras, reforzando la narrativa de la canción.
Veronica Fusaro competirá en la segunda semifinal (14 de mayo). Tras los éxitos recientes de Suiza, la presión es alta, pero «Alice» tiene los ingredientes necesarios para destacar: una intérprete carismática, un mensaje que invita a la reflexión y una producción de vanguardia.
En un año lleno de ritmos de fiesta y baladas tradicionales, Suiza ofrece arte conceptual en su máxima expresión. Si buscas una propuesta que te haga sentir y pensar a partes iguales, Veronica Fusaro es tu apuesta segura.
